haters

Si eres del Madrid odias al Barça, si eres del Barça odias al Español, si eres español odias a los franceses, si eres francés odias a los árabes, si eres árabe odias a los cristianos, si eres Cristiano odias a Messi, y si eres Messi… Si eres Messi, seamos sinceros, solo deberías preocuparte de lo que pase a 5 cm de tu culo, pero la clave es estar en un lado y criticar al otro. Sea lo que sea. Forma parte de la estupidez humana y hay que saber aprovecharla.

 

El Madrid no sería tan grande sin el Barça ni Messi tan grande sin Cristiano. O viceversa. Igual que Apple necesita a Samsung, Nike a Adidas o el Jamón Ibérico a los vegetarianos. O viceversa.

“Para una marca, lo contrario al amor no es el odio, es la indiferencia”

Primero porque la competencia y la crítica te hace mejorar, avanzar, innovar y aprender. Y segundo porque sin tus rivales, sin tus haters, se reduce la conversación, no hay debate o trifulca que te muestre en los diferentes medios si tú no pagas por ello. En el mundo digital si no se habla de ti, no existes. Y toda conversación la puedes moderar y sacar provecho de ella.

Cada bofetada que te dan es una oportunidad de impulsar tu marca y tu mensaje.

Hasta hace muy poco tiempo cada vez que una empresa, digamos de restauración, recibía una dura crítica en redes corría a esconderla, a pagar o invitar para que la retiraran, a solicitar a gente que la contrarrestara con opiniones favorables, etc.

Pero algunos le han dado la vuelta y han aceptado no solo el envite y la conversación sino los riesgos que a priori conlleva exponer una marca en directo en las redes. Y les está salido bien.

Por alguna razón los odiadores odian que les odien. Maldita ironía. Así que no suelen ser muy insistentes cuando reciben una respuesta educada y argumentada que suele ser apoyada por otra gente (y los palos entonces les caen a ellos).

Cuando hay polémica hay foco, y si te están mirando es un buen momento para resaltar tu mensaje. Sobre todo si has sido educado y coherente y la gente se ha puesto de tu lado. Ahora la conversación y el mensaje lo controlas tú.

“Los Haters son los Influencers que esperan en el banquillo su oportunidad”

Los haters despiertan a los fans. Aunque no tengas demasiados. Los que te aprecian te defenderán. Si eres del Betis odias a los del Sevilla pero a los del Betis los quieres “muxo” y los defiendes. Y de ahí, sin comerlo ni beberlo, nunca mejor dicho, saldrán unas cuantas frases de ensalzamiento que pueden y deben jugar a tu favor. Porque si eres listo, podrás incluso escalarlo.

Así que la próxima vez que te encuentres con un hater de tu marca, en vez de echarte a temblar pensando qué vas a hacer ahora para recuperarte de tanto odio, respira hondo y piensa en cómo ese dardo se puede convertir en una oportunidad de hacer una muy buena campaña de publicidad a un coste cercano a cero.

 

Me apuesto una cena en algún local “hateado” a que cada vez que David Bisbal mete la pata en Twitter y le arrean de lo lindo los siguientes días se elevan sus estadísticas en Spotify. ¿Alguien puede comprobarlo?

 

 

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